Un verano sin reuniones familiares: Los estudiantes internacionales varados en Hong Kong en tiempos de inmovilidad

KA WANG KELVIN LAM & AIKINS AMOAKO ASIAMA  |  24 DE OCTUBRE 2020  |  ROUTED Nº12  |  TRADUCIDO DEL INGLÉS POR MAGDA R. DEHLI
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Las vacaciones de verano son uno de los periodos más apreciados en las vidas académicas de los estudiantes. En “épocas normales”, los estudiantes suelen quedar con sus amigos para divertirse y refrescar sus mentes después del largo y estresante periodo de clases. Otros prefieren dedicar el verano para trabajar a tiempo parcial y hacer prácticas para ganar algo de dinero. Esta pausa entre periodos lectivos es especialmente importante para los estudiantes internacionales, ya que estos meses les dan la oportunidad de visitar a sus familiares y seres queridos que están lejos. Sin embargo, las vacaciones de verano de este año han sido totalmente distintas a las de años pasados. Desde la llegada de la pandemia de COVID-19 en diciembre de 2019, el sector educativo se ha visto muy afectado, y todas las actividades de docencia y aprendizaje han quedado interrumpidas en algún punto. Además, los cierres de fronteras, los confinamientos de ciudades y las prohibiciones de las reuniones sociales hacen que la vida sea más difícil para todos —y especialmente para los estudiantes internacionales que sienten nostalgia. En tiempos de inmovilidad, entrevistamos a varios estudiantes internacionales varados en las universidades de Hong Kong, para entender sus experiencias y las formas en las que se han adaptado a este entorno difícil, superando los obstáculos y manteniendo los vínculos con las personas en su lugar de origen.

 

Aunque la enfermedad del coronavirus no ha afectado solo a Hong Kong, sino a la mayoría de lugares del mundo, la situación de Hong Kong es bastante extraordinaria. Aquí, la ciudad global asiática ha sido sacudida por las protestas del movimiento contra la ley de extradición y el abuso de la fuerza policial, que llevan sucediendo desde hace más de un año. Los estudiantes internacionales llevan enfrentados a un dilema desde marzo de 2019, antes de que la enfermedad agravase la situación: preocupados por su seguridad pero sin medios para abandonar la ciudad. Cuando entrevistamos a un estudiante de intercambio de los Países Bajos, nos contó cómo su estancia en Hong Kong había quedado afectada por la pandemia. Dijo:

“Hace unos meses, la universidad donde estaba hacienda el intercambio me dijo que están cerrando el campus por el creciente riesgo de contagio, lo que significa que me tengo que marchar. Me enfadé porque no sabía si queda todavía algún vuelo para regresar a mi país”. (Entrevistado A)

 

Otra estudiante internacional de posgrado, procedente de China continental, también describió las dificultades de su situación:

“Esto es tan injusto con nosotros [los estudiantes del continente]. Sufrimos mucho en ambas ocasiones [el movimiento contra la ley de extradición y la pandemia de COVID-19]. Estaba muy nerviosa cuando se desarrollaron protestas, especialmente la que hubo en el campus. No podía ni siquiera salir de mi residencia por miedo a que alguien me atacase. Ahora hay una nueva enfermedad y aquí hay gente que nos culpa a nosotros diciendo que es un virus de Wuhan… Quiero volver a mi casa si es possible”. (Entrevistada B)

La inmovilidad, junto con las incertidumbres y el auge de actitudes xenófobas, ha creado dificultades para muchos estudiantes internacionales atrapados en Hong Kong este verano. Además de los ejemplos ya mencionados, también conocimos a otros que habían tenido que suspender eventos importantes (como ceremonias de graduación y bodas) debido a la pandemia. No obstante, para la mayoría de estudiantes internacionales que entrevistamos, lo que más les preocupa es perder la oportunidad tan esperada de reunirse con sus familiares y seres queridos que están lejos.

 

Buscamos entonces entender las formas en las que alivian el dolor y mantienen los vínculos con las personas que están en su tierra natal. No resulta sorprendente que la interacción virtual (por ejemplo, con videollamadas o mensajes de texto) sea una de las formas de adaptación a las que recurren los estudiantes internacionales. Además, algunos de ellos también envían remesas a sus familias para mostrarles que les quieren y se preocupan por ellos. Estas remesas, como observamos, no se limitan al dinero, sino que también incluyen objetos como equipos de protección, en especial en el contexto de la pandemia. Como nos contó un estudiante de grado de Indonesia:

“Mis padres me enviaron mascarillas desde Indonesia porque yo no podía conseguir una aquí en Hong Kong. La gente se estaba peleando por las mascarillas y los geles hidroalcohólicos cuando había muchos casos [de contagio], así que estos artículos se agotaron pronto”. (Entrevistado C)

 

Las remesas son una práctica consolidada que adoptan los migrantes para mantener sus vínculos transnacionales, dado que no siempre es posible hacer visitas. Aunque suelen ser los trabajadores migrantes quienes envían remesas a sus familias, las remesas pueden ser más que flujos unidireccionales. Como en el caso del Entrevistado C, los estudiantes internacionales son con frecuencia receptores de remesas inversas, enviadas por sus familias en el lugar de origen. Por eso nos sorprendimos al averiguar que los estudiantes también estaban enviando remesas a sus familias durante la pandemia. Como nos explicó un estudiante de Ghana que en la actualidad realiza estudios de posgrado en Hong Kong:

“Los vínculos emocionales son naturales y se construyen a diario, a menudo sin darnos cuenta. Cuidarnos unos a otros es común en mi país. La gente va a casa de los demás para preguntarles qué tal están si hace tiempo que no los han visto. Así que enviar dinero a casa en este momento difícil es una sorpresa y una alegría”. (Entrevistado D)

 

En este artículo hemos descrito las experiencias de los estudiantes internacionales varados en las universidades de Hong Kong este verano y hemos examinado las formas en que mantienen sus lazos con las personas en sus países de origen en tiempos de inmovilidad. La Fiesta del Medio Otoño queda ya cerca en el momento en el que escribimos estas líneas. En las sociedades chinas, la gente cree que este es el día en el que la luna es más brillante y redonda, lo que simboliza también la (re)unión familiar. Les deseamos a estos estudiantes internacionales que puedan reunirse pronto con sus familias y seres queridos.

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Ka Wang Kelvin Lam

Ka Wang Kelvin Lam es estudiante del Máster en Sociología en la Universidad China de Hong Kong (CUHK). Su investigación se dedica a las migraciones y a la integración de los inmigrantes y está especializado en las regiones de Asia Oriental y el Sureste Asiático. Puedes contactarle en kelvinlam@link.cuhk.edu.hk.

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Aikins Amoako Asiama

Aikins Amoako Asiama es estudiante de doctorado en Sociología en la Universidad China de Hong Kong (CUHK). Su investigación se centra en el crimen y la desviación, especialmente en las áreas del cibercrimen y la adicción a las drogas entre adolescentes. Como estudiante internacional recién llegado a Hong Kong, a Aikins le apasiona explorar las culturas locales. Puedes encontrarlo en Facebook y Twitter.

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